Afortunadamente, y no son pocas las veces que en Euskadi nos pasa lo contrario, salió un buen día en Loiu el 2 de Julio. En las inmediaciones del restaurante Gaminiz, sobre el mediodía, empezaba a llegar la gente mas nerviosa que los propios novi@s, que cuando hicieron acto de presencia reflejaron una tranquilidad envidiable, como si casarse fuera algo que se hace todos los días.

Primero llegó Martín, impecable, siempre sonriente y después le llegó el turno a Ziortza, con un vestido de tonos oscuros, sencillo pero espectacular. Se encontraron los dos como se encuentran cada día, con la mas absoluta tranquilidad. 

– Ola ke ase?

– Na, yo vengo a casarme y tu?

– Yo también, contigo

– Pues vamos, adelante

Parecieron decirse en un encuentro de lo mas natural. Que sobriedad, que temple.

 

La ceremonia no por sencilla dejó de ser emotiva, se veía que ahí había complicidad, cariño, amor…

Los invitados ya no se podían contener mas, ahí había ganas de fiesta, de pasarlo bien, lo mas duro había pasado (para los invitados claro, para Ziortza y Martín era otro día en la oficina).

Hubo momentos muy divertidos, y también muy entrañables y emotivos. La gente se fue desmelenando en el baile, y allí pudimos comprobar como la música no entiende de edades, ya que hasta los mas mayores se atrevieron a mover el esqueleto con rock and roll del bueno.

También hubo tiempo, como no, para George Dann, King Afrika y demás desvaríos pero eso ya nos lo guardamos para nosotros, o no?

En definitiva, una ceremonia sencilla, con momentos muy emotivos y unos invitados que bañaron con su alegría la fiesta hasta altas horas de la noche.

Ha sido un placer trabajar con vosotros Ziortza y Martín, y os portasteis de lujo con nosotros. Gracias por confiar en InWedding.

Por favor, no os comáis a las pobres perdices, pero ser muuuuy felices.

 

Por Manu Cordero

La boda de Ziortza y Martín